Electromovilidad: El gran salto en el transporte de mercancías en Chile

 Electromovilidad: El gran salto en el transporte de mercancías en Chile

por Alberto Oltra,

CEO de DHL Global Forwarding

en Sudamérica.

 

La industria energética está viviendo transformaciones disruptivas. De funcionar en base a combustibles fósiles y contaminantes, hoy avanza mundialmente hacia políticas de renovación que generen fuentes de energía sostenibles, sustentables y amigables con el medio ambiente. 

En Chile, tras el anuncio de una Política Energética Nacional (PEN) uno de los grandes objetivos es la neutralidad de carbono al 2050. Además, el país tiene planes establecidos para terminar con la generación eléctrica a base de carbón en el 2025 y que en el 2035 solo se vendan autos con cero emisiones.

Precisamente, las empresas de logística y reparto están avanzando paulatinamente en metas y políticas alineadas con el medioambiente. Se trata, además, de razones económicas, de eficiencia y de competitividad. La electromovilidad está colonizando poco a poco las calles.

Aunque los países de América Latina se encuentran en situaciones dispares, ya que obedecen a mercados diferentes, existen avances en importación de vehículos eléctricos e híbridos, baterías, nuevas tecnologías, combustibles alternativos y una mayor infraestructura de carga.

Según Research and Markets, para 2030 se espera la comercialización de aproximadamente 1 millón de vehículos electrificados en LATAM, y el total de vehículos electrificados en operación será de unos 5,4 millones.

El desafío es gigante pero necesario: para responder a la alta demanda de servicios y productos de forma sustentable, se requiere la creación no solo de una infraestructura para alimentar a los nuevos vehículos, sino también políticas, programas e iniciativas que apoyen las sinergias entre los sectores del transporte y la energía.

Un cambio impulsado: crisis climática

El reto de transformar la generación de energía es crítico. La tarea es también una oportunidad única para desarrollar la infraestructura, capacidades y condiciones que configuren una renovación de matrices energéticas y una acción directa para reducir el impacto de la crisis climática.

En ese camino, transitar hacia la electrificación del transporte es una de las principales vías para acelerar la transición energética del país y alcanzar la carbono neutralidad. El acuerdo Público Privado por la Electromovilidad 2022 fue un paso para promover acciones y proyectos que contribuyan al nuevo modelo hacia energías más renovables.

Sin embargo, para lograrlo es importante seguir creando electroterminales y extendiendo redes de carga rápida, ya que los cargadores públicos garantizarán la practicidad de estos vehículos. La construcción de esta infraestructura debe estar en la base de la planificación para evitar retrasos en la adopción y estar sincronizada con la venta de la flota eléctrica, es decir, la creación de esta cobertura debe estar basada en la demanda.

La oportunidad de Chile

La realidad será cada vez más eléctrica. Autos, buses y camiones con cero emisiones y menor contaminación acústica serán los que promoverán un mejor aprovechamiento de la energía y vida útil de los mismos. Se tratará de vehículos más eficientes, más livianos y con menor costo de producción.

Y aunque la adquisición masiva de estos sigue siendo un problema, ya existen acciones puntuales que poco a poco irán construyendo un ecosistema nacional. En el caso de la última milla y la logística, esta sigue avanzando con inversiones en tecnologías y una movilidad más sustentable y amigable con el medio ambiente.

Hoy es una prioridad para la industria logística estar al día en materia de tecnologías y ecológicas para impulsar la próxima generación de procesos sostenibles. El crecimiento de la electromovilidad es fundamental para el futuro del sector, por lo que la innovación, infraestructura y tecnología son factores clave para su desarrollo.

Editor Diario la Voz en Linea

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