Reformas en salud podrían contraer hasta un 58% el mercado laboral de los equipos de salud en el sector privado

 Reformas en salud podrían contraer hasta un 58% el mercado laboral de los equipos de salud en el sector privado

El Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello dio a conocer su estudio “¿Cómo se afectaría el empleo en el sector privado prestador con los cambios constitucionales y las propuestas gubernamentales de reforma en salud?”, que midió el impacto que tendrán las reformas constitucionales y los cambios en el sector salud anunciados por el Gobierno en el mercado laboral de los equipos médicos.

Se trata del segundo (de seis) informes que publicará el ISP UNAB, con el objetivo de aportar al debate con insumos de calidad técnica y objetiva. “Creemos que reformar el sector salud es indispensable, sin embargo al plantear una reforma sectorial en términos tan absolutos, ya que se anuncia el término de las Isapre y el término de la libre elección, nos obliga a colocar algunos datos relevantes de los potenciales costos de estos cambios”, afirmó el Director del Instituto de Salud Pública UNAB Hector Sánchez, uno de los editores del estudio junto al profesor Manuel Inostroza.

El estudio proyecta de qué forma se alteraría la composición del mercado laboral del sistema privado de salud, considerando profesionales, técnicos y auxiliares, en caso de eliminación de la isapres y de la Modalidad de Libre Elección de Fonasa.

 “El impacto en las dotaciones de los prestadores del sector privado o de desempleados ante una hipotética eliminación de las isapres podría implicar una reducción de personal que va desde -11,6% (37.310 personas menos), cuando se relaciona con la disminución de prestaciones y hasta un -33% (107.886 personas menos)”, dice una de las conclusiones del informe.

El texto agrega que “en un escenario de eliminación de las isapres y de la Modalidad de Libre Elección, podría implicar una reducción de personal que va desde -58% (187.879 personas menos), cuando se relaciona con la disminución de prestaciones y hasta un -55% (177.806 personas menos), cuando se relaciona con la disminución de los ingresos”.

Se concluye, además, que cualquier efecto negativo en el empleo del sector salud “puede ser tremendamente regresivo desde el punto de vista de la equidad de género… En el 2021, los profesionales, técnicos y auxiliares del género femenino alcanzaron 560.801 inscripciones, correspondientes al 76,6%”, lo que hace que cualquier cambio las perjudique aún más.

“El hecho de que en los dos escenarios analizados disminuyan las prestaciones para los ex beneficiarios de isapres y para los beneficiarios de Fonasa en la Modalidad de Libre Elección van a presionar al sistema público. Si bien el nuevo sistema público de salud contaría ahora con los recursos financieros que le aportarían los 7% de cotización de los ex beneficiarios de isapres, no es posible concluir si estas prestaciones serán sustituídas por la red de atención primaria municipal y de los establecimientos asistenciales de la red pública del sistema nacional de servicios de salud. Por cierto una eventual mayor eficiencia o productividad disminuiría las listas de espera y lo contrario las haría aumentar en el sector público de salud”, se afirma.

Finalmente, el texto señala que “es imprescindible considerar en un proceso de reforma al sistema de salud una muy bien diseñada transición que considere en su estructura no sólo la variable tiempo, sino aquellas dimensiones relacionadas con el desarrollo y maduración institucional en el ámbito asegurador y prestador, principalmente en el sistema público, pero también en el privado”.

Editor Diario la Voz en Linea

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