MUJERES: «No entreguen su Voz»

 MUJERES: «No entreguen su Voz»

#8M: «Han sido  años de lucha incansable. Años de diálogo para ir recuperando espacios. Acá en los últimos 20 años de lucha estamos ad portas de que se instale un nuevo Gobierno, que ha dado señales claras de ser uno feminista, donde las mujeres tiene gran participación en cómo se conducirá el país en los próximos 50 años.

 

Joaquín Iturra De La Jara, Periodista

«Por la fuerza de la razón», durante estos años, las mujeres se han instalado en la sociedad con empatía, poder, opinión, sensatez y afecto.

Luchas que se han traducido en leyes que validan e instalan definitivamente su participación como ciudadanas, para comenzar a escribir la historia con ellas como protagonistas de las grandes reformas, los cambios de miradas, pero lo más importante, con ellas decidiendo en libertad, el tipo de vida que quieren vivir, con quién y para qué.

Su voz se escuchó tan clara, que en Chile contamos con un Ministerio de la Mujer, que permite respaldar, canalizar y crear, distintas iniciativas legislativas, de tal manera que con la participación de ellas, desarrollar políticas públicas, prueba de ello, es cuando alzaron la voz contra la violencia hacia la mujer, con una Ley que aumenta las penas hacia los agresores y una que apunta a perseguir la violencia en el pololeo. Así nunca más actos como este se normalicen, a mi juicio una de las más importantes fue la lucha que se dio por la despenalización del aborto en 3 causales.

Hay avances, pero siguen siendo insuficientes, aun tenemos desigualdades abismales entre hombres y mujeres, un mercado de la salud que castiga a la mujer según sus años de fertilidad, un sistema laboral injusto desde el acceso, la permanencia y el salario; la limitada (en el Gobierno que termina) participación en cargos públicos, donde fue necesario contar con una ley de cuotas.

Queda mucho trabajo de nosotros como Estado de poder avanzar firmes en que no existan diferencias, para por fin hombres y mujeres, mirarnos a la cara y no ver diferencias.

Este 8 de Marzo en el Día Internacional de la Mujer no nos queda más que destacar el rol de todas aquellas mujeres luchadoras que nos han permitido -a través del tiempo- dejar los estereotipos y creencias populares y machistas, donde reza, que la mujer, sus espacios están limitados a solo tareas del hogar. Cuando sabemos que es más que eso. La igualdad de género es reconocer que una mujer debe tener las mismas oportunidades para desarrollar cualquier aspecto de su vida con libertad.

También, hay que destacar a aquellos hombres, que han reconocido el sistema machista en el que nos han criado y que se han sumado de igual a igual, a una pelea por el reconocimiento, el respeto y la valoración de la mujer. Eso sólo se logra con un cambio social profundo donde la mujer y el hombre tengan las mismas oportunidades.

El otro día divagando por Netflix, me quedé pegado con un relato y su pregunta: ¿Cómo se convierte la princesa en reina?

La respuesta, dejar de enfocar todo en los cuentos de hadas. Practiquemos todos juntos lo siguiente.

Las niñas no necesitan despertarse con el beso de un príncipe.

No necesitan que les quede una zapatilla de cristal para validarse. Ellas por sus capacidades pueden destacar en la sociedad.

Para el amor no deben entregar su voz a cambio de piernas, así poder correr detrás de un hombre. Esto no es heroico.

No necesitan que una «bestia» se transforme en «príncipe azul», para poder enamorarse.

No necesitan necesariamente de un príncipe para vivir el amor en plenitud. También puede ser una princesa.

Nunca más una mujer debe estar pendiente de la hora porque está en peligro de ser juzgada o abusada, porque depende de un carruaje que si no sale a las 12 se convertirá en calabaza.

Nuestras niñas o adolescentes no deben ser perfectas en redes sociales y usar miles de filtros para no ser rechazadas o para que les hagan match.

Tómense un momento para pensar en cómo actuamos y evidenciarán, que es tanta la presión que ponemos sobre ellas porque en ellas proyectamos nuestros propios miedos y frustraciones, queremos de ellas, lo que nosotros imaginamos y muchas veces para cumplir las expectativas de los demás o destacar entre las sobremesas con «amistades» o «familiares».

Basta de pamplinas!

Basta de mujeres imaginarias!

Somos culpables de «criar niñas incapaces de escuchar su propia voz».

Somos culpables de «obligarlas a pensar en lo que quieren y no lo que tienen».

Todas y todos, por cierto, tenemos responsabilidad de aportar a ese cambio cultural.

Ven que con este ejercicio queda claro que las leyes son sólo un paso que regula un sistema, no cambia mentalidades.

Los invito a que cada día, en cada gesto, conversación, acto desmesurado, acto recatado, en cada acción: respeto, reconocimiento por mínimo que sea. Nos ayuda a sustentar y afirmar una sociedad de oportunidades y libertades a la que todos aspiramos.

Por Florencia, Yesenia, Alicia, Juana… por las millones de mujeres que viven en este planeta.

Estoy con ustedes sigan en la lucha firmes y adelante».

 

Joaquín Iturra De la Jara 

Periodista

Karla Gutierrez

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